Introducción: los departamentos de emergencias se organizan en áreas funcionales para optimizar la atención según la gravedad del paciente. El área de trauma shock es fundamental en el manejo de pacientes críticamente enfermos. La implementación de las salas de reanimación ha demostrado reducir la mortalidad mediante la estandarización de la atención; sin embargo, su aplicabilidad en Latinoamérica continúa siendo un desafío. La caracterización epidemiológica, clínica y terapéutica de estos pacientes es clave para optimizar la atención y mejorar los resultados.

Objetivo: identificar las características epidemiológicas, clínicas y terapéutica de pacientes atendidos en el área de trauma shock de un hospital pediátrico del tercer nivel.

Método: se realizó un estudio descriptivo, transversal, con recolección de datos en pacientes pediátricos atendidos durante seis meses en el área de trauma shock del Hospital Pediátrico Dr. Robert Reid Cabral de la República Dominicana. Se analizaron variables como edad, sexo, patologías, condición clínica, intervenciones terapéuticas, fármacos utilizados, equipamiento, pruebas complementarias e interconsultas.

Resultados: se incluyeron 252 pacientes, con predominio del sexo masculino (64 %). Los grupos etarios más frecuentes fueron lactantes (35 %) y adolescentes (33 %). Las principales condiciones clínicas fueron alteraciones respiratorias (35 %), cardiovasculares (24 %) y neurológicas (21 %). Las patologías más frecuentes fueron sepsis (13.9 %), neumonía complicada (9.4 %) y trastornos metabólicos (8.4 %). El uso de equipamiento básico fue universal, destacando oxigenoterapia (90 %), sutura (44 %), acceso venoso central (24 %) e intubación endotraqueal (21 %). Los fármacos más utilizados fueron analgésicos/sedación (92.6 %), antibióticos (88.1 %), lactato de Ringer (67 %) y vasopresores (45.5 %). Se realizaron 1 141 pruebas complementarias, principalmente hemograma (100 %), tipificación y cruce (81 %), químicas básicas (74 %) y gasometría (58 %). Se efectuaron 291 estudios de imagen, predominando radiografías (61.3 %) y POCUS (23.8 %). Se registraron 363 interconsultas, siendo la unidad de cuidados intensivos la más frecuente (42.5 %).

Conclusión: los pacientes atendidos en el área de trauma shock pediátrico en nuestro hospital presentan una alta carga asistencial en comparación con otras regiones, así como una elevada complejidad clínica, requiriendo intervenciones terapéuticas avanzadas y manejo multidisciplinario. La caracterización de su perfil epidemiológico y clínico permite fortalecer la planificación de recursos, optimizar los protocolos de atención y contribuir a la mejora de la calidad del cuidado en emergencias pediátricas.